
Hola, soy Bibi
Siempre fui una persona de mente muy racional y científica. Estudié ingeniería informática y durante muchos años trabajé en un entorno empresarial competitivo, lleno de objetivos, plazos y jornadas interminables. Vivía en piloto automático, sin tiempo ni energía para detenerme y preguntarme si ese ritmo, ese camino y ese destino eran realmente míos.
El yoga llegó a mi vida a través de mi madre, que fue pionera en su práctica cuando ir a clases de yoga era como pertenecer a una secta. El yoga me hizo ver el estrés en el que vivía sin siquiera ser consciente de ello, y pude ver cómo mi cuerpo empezaba a somatizar todo aquello que yo no me permitía escuchar.
A partir de ese momento hice algunos cambios en el trabajo y continué practicando yoga de forma regular durante varios años. Hasta que, en 2019, sentí con claridad que quería ir más allá. Que necesitaba profundizar, comprenderme, conocer mi cuerpo, mi respiración y mi mundo interno a través del yoga, el silencio y la meditación.
Formación
En un momento dado, decidí formarme como profesora de yoga, y ese fue el inicio de un viaje de transformación personal. Me formé en distintos estilos —hatha yoga, yin yoga, vinyasa yoga— y comencé a compartir clases. Poco después descubrí el Ayurveda y su visión profunda de la salud: una forma de entendernos donde cuerpo, mente y energía están completamente entrelazados. Esta ciencia ancestral me cautivó, y durante años me formé como terapeuta ayurveda. Con el tiempo, el Yoga, la Meditación y el Ayurveda dejaron de ser solo prácticas. Se convirtieron en mi manera de vivir y de estar en el mundo. Y, poco a poco, también en mi manera de acompañar a otras personas en sus propios procesos de autoconocimiento y bienestar.
Mi Enfoque
Mi manera de enseñar nace desde un lugar sencillo, real, sin postureos. Creo en las prácticas honestas, en los espacios donde uno se siente en casa y en el poder del grupo como sangha: una comunidad donde sostenernos, crecer y compartir de forma auténtica.
En mis clases, lo más importante es que cada persona pueda escucharse de verdad.
Fomento la escucha interior, el respeto por los ritmos individuales y la confianza en la sabiduría del propio cuerpo. Combino alineaciones claras y estructuradas con momentos de movimiento libre, para que puedas explorar cómo tu cuerpo quiere habitar cada postura sin exigencias ni comparaciones.
Creo firmemente que, cuando respiramos de forma consciente y observamos lo que ocurre dentro, accedemos a lugares muy profundos: espacios de calma, claridad y presencia donde empieza el verdadero cambio.
Mi intención es ofrecerte un espacio seguro, cercano y amable, donde puedas estar contigo, sentirte acompañado y descubrir tu manera única de habitar el yoga, el silencio y la vida.
Para mí, el camino del yoga, la meditación y el Ayurveda no es llegar a ningún lugar:
es aprender a habitarte con más calma, más claridad y más verdad.
Quieres caminar conmigo?


















